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martes, 12 de noviembre de 2013

Muerte.

La muerte, esa vieja y amiga hostil, que aún que no vemos, sabemos que nos acompaña .
Y cuando llega nada cambia, el sol brilla igual y no se nubla como en las películas, el pájaro que canta todas las mañanas en la esquina de mi ventana sigue cantando, la ciudad no se para, sigue con el caos y todos sus ruidos.
Ruidos que a quien ha visitado la muerte ya no puede oír, la función termina, las luces se apagan y se corre el telón, el Mundo se esfuma como la última gota de aliento, ya no existe nada ni nadie, sólo ella, la muerte.

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